Meng Wanzhou fue detenida en el aeropuerto de Vancouver, en Canadá, en diciembre de 2018 a petición de Washington

Estados Unidos permitirá volver a China a la vicepresidenta de Huawei

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con Meng Wanzhou, hija del fundador de Huawei y vicepresidenta de la tecnológica china que está en medio de un pulso entre Washington y Pekín.

La justicia estadounidense liberará a la ejecutiva asiática y le permitirá volver a su país casi tres años después de haber sido detenida en el aeropuerto de Vancouver, en Canadá, bajo la acusación de haber violado las sanciones económicas impuestas a Irán por la potencia occidental.

La detención de la empresaria había elevado las tensiones entre las dos potencias y había tensionado la relación de Canadá y China.

El gesto de este viernes, sostienen los analistas, pretende rebajar las fricciones entre las potencias justo cuando Washington impulsa una nueva estrategia militar en el Pacífico junto a Australia y el Reino Unido y relanza la asociación Quad con Australia, la India y Japón.

La liberación de Meng, de 49 años, llegará a cambio del reconocimiento público de la comisión de actos indebidos de menor entidad.

La directiva, durante todo el proceso, se había considerado no culpable de las acusaciones en su contra.

La hija del fundador de la compañía, Ren Zhengfei, había evitado la prisión con el pago de una fianza de 10 millones de dólares canadienses (7,8 millones de dólares) 11 días después del arresto.

Permanecía a la espera de su extradición a Estados Unidos en un arresto domiciliario en una de las dos mansiones que posee en la ciudad de la Columbia Británica.

Esta mañana abandonó su residencia para acudir a la vista judicial donde firmaría el acuerdo.

En agosto, 1.000 días después de su detención, las autoridades chinas emitieron un comunicado donde calificaban de arbitrario el arresto y consideraban el episodio un “incidente político” cuya finalidad era entorpecer el desarrollo de Huawei, el segundo mayor vendedor de equipos de telecomunicación solo por detrás de Samsung.

La empresa controla el 20% del mercado mundial y el año pasado ingresó 109.000 millones de dólares en ganancias, un monto que representa tres veces más de lo ganado hace cinco años. La entrada al mercado de EE UU ha sido obstaculizada por los reguladores ante temores de seguridad.

Las comparecencias relacionadas con el procedimiento de extradición comenzaron en marzo de 2019 en un tribunal de Vancouver.

Miembros de la fiscalía y del equipo de abogados de Meng presentaron ante el juez los argumentos para evitar que la entregaran a la justicia de Washington.

Los puntos centrales pretendían establecer si las acusaciones formuladas por el Departamento de Justicia suponían una violación al código criminal canadiense.

También pretendían probar las posibles influencias políticas que motivaron el caso y las violaciones de los derechos de Meng al momento de su detención.

La penúltima audiencia tuvo lugar el 11 de agosto.

El fallo se esperaba para finales de octubre, pero no será necesario tras el acuerdo entre las partes. El ministro de Justicia de Canadá tiene la facultad de suspender el procedimiento en cualquier momento.

La detención de Meng desató la venganza de Pekín. Considerada una maniobra política por el régimen de Xi Jinping, Pekín optó por suspender durante varios meses las importaciones de algunos productos agrícolas y cárnicos provenientes de Canadá.

También se detuvieron dos ciudadanos del país norteamericano, el empresario Michael Spavor y el diplomático en retiro Michael Kovrig, que se les acusó de espionaje por los tribunales asiáticos en diciembre de 2018.

El pasado mes de agosto, Spavor se condenó a 11 años de prisión. Fuentes citadas por The Wall Street Journal creen que el acuerdo de hoy ayudará para que los Michael, como los llaman en Canadá, vuelvan también a casa.

Fuente: El País

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