El Atlético de Madrid ha pasado por encima del Barcelona en la ida de las semifinales de la Copa del Rey. Le ha ganado 4-0 con una primera parte de ensueño en la que ha dejado muy encarrilada la eliminatoria.
Los de Diego Pablo Simeone salieron a tope y golpearon fuerte a un rival que empezó con mucha menos intensidad.
Hace una semana, en el partido de cuartos de final ante el Betis, el equipo rojiblanco ya dio un aviso de su potencial ofensivo y este jueves lo ha hecho igual de bien, pero nada menos que ante el líder de la Liga y vigente campeón de la Copa.
La presión a toda cancha desde el inicio del Atlético enseguida le permitió generar ocasiones. Koke robó un balón en la banda izquierda, Antoine Griezmann dio un pase sensacional a Giuliano Simeone y Joan García salvó a los suyos con un paradón en el minuto 3.
Sin embargo, el portero culé volvió a ser protagonista poco después cuando no calculó bien el bote del balón en una cesión de Eric García. La cantada del que seguramente es el mejor guardameta de la temporada provocó el primer gol (en propia puerta) del encuentro.
Los locales mantuvieron su agresividad y encontraron un filón en el flanco derecho de la adelantada defensa del Barcelona. Y así llegaron en media hora tres goles antes del descanso mientras el equipo catalán apenas tuvo una ocasión con un disparo al palo.
El 2-0 llegó en una jugada lanzada por un saque de Juan Muso para intentar pillar al contraataque al Barça y que culminó Griezmann. El francés volvió a mostrar su clase con un disparo cruzado por debajo de las piernas de Jules Koundé.
‘La Araña’ escapa de su red
El tercero llegó tras una gran combinación de los atacantes culminada por Ademola Lookman. Y el nigeriano fue el asistente en el cuarto para que Julián Álvarez –que había fallado antes una ocasión clara– anotara con un trallazo desde la frontal. La Araña ponía así fin a una mala racha de 11 partidos y más de dos meses sin marcar.
Tan mal lo estaba el Barcelona que Hansi Flick decidió hacer un cambio antes del descanso para dar entrada a Lewandowswki en lugar de un Marc Casadó que había sido amonestado por cortar una contra una entrada por detrás a Giuliano, otra vez destacado por su despliegue y desborde.
En la segunda parte, el Barcelona lo hizo mejor, el Atleti se echó también un poco atrás y pronto se llevó el primer gran susto.
Cubarsí mandó el balón a la red tras un rechace en una jugada a balón parado (de una falta lanzada y provocada por Lamine Yamal). Pero después de una larguísima revisión de casi siete minutos, en la que según explicó luego la Federación falló el sistema semiautomático (por la acumulación de jugadores en poco espacio), el gol fue anulado por un fuera de juego milimétrico.
No le ha salido nada esta noche al Barcelona, que llegaba quizá demasiado confiado tras haber ganado en sus anteriores cuatro visitas al Metropolitano y de haber logrado seis victorias entre todas las competiciones en sus partidos precedentes. Por contra, al Cholo le ha salido bien todo, incluida su táctica defensiva en la parte final del partido, en la que Eric García vio la roja por una falta a Álex Baena cuando este se podía ir solo hacia la portería.
La vuelta será el 3 de marzo en el Camp Nou.





