En un giro decisivo para el conflicto en Oriente Medio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado este miércoles que un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán es «muy posible». Sin embargo, el mensaje de optimismo ha llegado acompañado de una advertencia letal: si el régimen de Teherán no acepta los términos de Washington en las próximas horas, la maquinaria bélica estadounidense retomará los ataques con una intensidad sin precedentes.
A través de sus canales oficiales, el mandatario estadounidense aseguró que las últimas 24 horas han sido «muy productivas» en el terreno diplomático. «Estamos muy cerca de algo importante», afirmó Trump, sugiriendo que las conversaciones indirectas con el liderazgo iraní han comenzado a dar frutos tras dos meses de hostilidades.
Las condiciones del pacto
El acuerdo propuesto por la Casa Blanca, que según fuentes diplomáticas busca un cierre rápido de la crisis, se centra en dos pilares innegociables para Washington:
- Renuncia nuclear: Irán debe abandonar de forma definitiva y verificable cualquier ambición de poseer armas atómicas.
- Seguridad marítima: La reapertura inmediata y garantizada del Estrecho de Ormuz, punto neurálgico para el suministro energético mundial que ha permanecido bloqueado o bajo amenaza desde el inicio de los combates.
La amenaza de una escalada mayor
Pese a los avances, Trump no ha dejado margen para la ambigüedad. El mandatario fue tajante al señalar que, de fracasar la vía del diálogo, la pausa operativa actual terminará de forma abrupta. «Si no aceptan, comenzarán los bombardeos, y lamentablemente serán de un nivel e intensidad mucho mayores que antes», sentenció el presidente, haciendo referencia a una fase de la operación «Furia Épica» que superaría en potencia de fuego a los ataques iniciales de febrero.
Un conflicto en punto de inflexión
La guerra, que comenzó el 28 de febrero de 2026, ha entrado en una fase crítica. Mientras los mediadores internacionales esperan una respuesta oficial de Irán para este jueves, la tensión en la región es máxima. Analistas militares sugieren que el despliegue de EE. UU. e Israel está listo para actuar de inmediato si Teherán intenta renegociar los puntos clave o dilatar el proceso.
Por ahora, el mundo observa si la diplomacia de «máxima presión» de Trump logra el fin de las hostilidades o si, por el contrario, Oriente Medio se encamina hacia la fase más destructiva del conflicto hasta la fecha.





