Nueva York y Nueva Jersey abren investigación por la venta de boletos para el Mundial 2026

Las fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey, Letitia James y Jennifer Davenport, lanzaron una investigación conjunta y emitieron requerimientos legales (subpoenas) dirigidos a la FIFA. La acción legal exige explicaciones detalladas sobre presuntas prácticas engañosas, inflación artificial de precios y manipulación en la asignación de asientos para los partidos de la Copa del Mundo 2026 que se disputarán en la región
La indagatoria pone un foco directo sobre los ocho compromisos programados en el MetLife Stadium —rebautizado para la justa internacional como Estadio New York New Jersey—, escenario que albergará la gran final del torneo el próximo 19 de julio 
Las tres principales irregularidades bajo investigación
De acuerdo con las autoridades de protección al consumidor, se detectaron múltiples conductas que presuntamente violan las leyes estatales:
  • El engaño de los «asientos rebajados»: Denuncias de aficionados demuestran que, tras realizar el pago, la FIFA les asignó localidades de una categoría inferior a la elegida [1]. El organismo introdujo zonas premium denominadas «Front Category» después de las ventas iniciales, degradando visualmente las ubicaciones por las que miles de personas ya habían pagado precios altos 
  • «Falsa escasez» y precios dinámicos: Se acusa a la FIFA de orquestar un esquema de confusión mediante la liberación fragmentada de entradas [1]. Esto activó algoritmos de precios dinámicos que inflaron el valor de los boletos en más del 34% en un periodo de seis meses, registrando costos inéditos 
  • Burbuja de reventa tolerada: Las autoridades investigan la opacidad del mercado secundario oficial de la FIFA [1]. En plataformas de distribución se reportan reventas autorizadas de boletos para la final con precios exorbitantes, de las cuales la federación cobra comisiones de aproximadamente el 15% 
Postura de la justicia estadounidense
La fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, criticó con dureza el esquema de comercialización de la entidad suiza:
«Ser honesto sobre la venta de boletos no es algo complicado. Sin embargo, la FIFA ha convertido el proceso de compra para el Mundial en un calvario de confusión, falsa escasez y precios imposiblemente altos a expensas de los consumidores» 

Por su parte, Letitia James, fiscal general de Nueva York, advirtió que no tolerarán abusos contra los aficionados locales o internacionales:
«Nadie debería ser manipulado para pagar precios exorbitantes por un asiento. Los fanáticos de fútbol merecen una oportunidad justa para conseguir entradas asequibles y deben poder confiar en que recibirán exactamente lo que pagaron» 

A esta investigación se sumó el Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador de la Ciudad de Nueva York (DCWP), advirtiendo posibles violaciones a la normativa municipal de comercio justo. Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una respuesta formal ante los requerimientos de la justicia estadounidense
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