Selección de Irán empieza su travesía mundialista en Tijuana

La Selección de Fútbol de Irán arribó de madrugada a esta ciudad fronteriza para instalar su campamento base oficial de cara al Mundial 2026. La inusual decisión logística es una consecuencia directa de las estrictas restricciones migratorias impuestas por el gobierno de Estados Unidos, las cuales impiden al equipo concentrarse en territorio estadounidense.
La delegación asiática aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Tijuana procedente de Turquía, bajo un fuerte dispositivo de seguridad que evidencia la alta tensión política que rodea su participación en la justa deportiva.
Operativo «Express»: Entrar y salir de EE.UU. el mismo día
Debido a las directrices de la Casa Blanca, el combinado iraní operará bajo una dinámica inédita y desgastante. Las autoridades de Estados Unidos notificaron formalmente que los futbolistas y el cuerpo técnico solo tienen autorización para pisar suelo estadounidense los días de sus partidos oficiales. Una vez que suene el silbatazo final, la delegación completa deberá abandonar el país de manera inmediata y regresar a México.
Para garantizar la seguridad del equipo durante su estancia en Baja California, las autoridades mexicanas implementaron el «Plan Kukulcán». Este operativo coordina a 500 elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Policía Local en constante comunicación con los enlaces de seguridad de la FIFA.
El equipo se hospeda en el Tijuana Marriott Hotel y realizará sus entrenamientos a contraturno en el Estadio Caliente, propiedad del Club Tijuana Xoloitzcuintles, el cual servirá como su cuartel general al menos hasta el 8 de julio si logran avanzar de ronda.
El conflicto político detrás de los visados
El origen de este búnker en Tijuana radica en un duro bloqueo administrativo por parte del Departamento de Estado de EE.UU., el cual negó el visado a 15 miembros de la comitiva ejecutiva, incluyendo a Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de Irán.
Funcionarios de Washington argumentaron que no permitirán el ingreso de personas con nexos con la Guardia Revolucionaria Islámica (organización catalogada como terrorista por EE.UU.). Debido a que el servicio militar es obligatorio en Irán, varios de los futbolistas y miembros del personal cumplieron con su conscripción en dicha rama de las fuerzas armadas, lo que activó las alertas migratorias.
Ante esto, la embajada de Irán emitió una enérgica protesta internacional, calificando la medida como «interferencia política en el deporte en su peor forma» y exigiendo sanciones o la intervención urgente de la FIFA.
El exigente calendario del Grupo G
A pesar de tener que cruzar la frontera de ida y vuelta para cada compromiso, el calendario obliga a Irán a debutar en la costa oeste estadounidense en los próximos días:
  • 15 de junio: contra Nueva Zelanda en el SoFi Stadium (Los Ángeles)
  • 21 de junio: contra Bélgica en el SoFi Stadium (Los Ángeles)
  • 26 de junio: contra Egipto en el Lumen Field (Seattle)
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