El exalcalde de Manchester Andy Burnham se ha convertido este lunes en el primer ministro del Reino Unido, en sustitución de Keir Starmer, y ha prometido que su mandato supondrá un punto de inflexión con los mayores cambios de los últimos 40 años.
Burnham ha aceptado la invitación del rey Carlos III de Inglaterra de formar Gobierno, después de que Starmer presentara formalmente su dimisión ante el monarca.
Tras abandonar el Palacio de Buckingham, el nuevo primer ministro se ha dirigido al número 10 de Downing Street, la residencia oficial, donde ha pronunciado su primer discurso en el cargo.
«Soy muy consciente de que soy la sexta persona que pasa por esta calle en los últimos años y el séptimo primer ministro desde 2016, lo que hace que este momento sea de reflexión y de nueva resolución. Requiere que mi generación de políticos elevemos nuestro juego y estemos a la altura del nuevo desafío», ha comenzado.
Burnham, que no ha leído su discurso y ni siquiera tenía papeles, ha considerado que el Reino Unido necesita mostrar al mundo que puede recuperar su estabilidad. «Y ese es nuestro reto: hacer que la política funcione, hacer que funcione mejor. Conozco a gente que está harta de la política. Les oigo y quiero ser sincero con ustedes, no hemos sido lo suficientemente buenos, tenemos que ser mejores y lo seremos», ha dicho.
Durante su primera llamada telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump, el nuevo primer ministro británico ha reafirmado «su compromiso con la defensa y la seguridad», y ha asegurado que «garantizar la seguridad del Reino Unido y de sus aliados figuraba entre sus principales prioridades», según dicta el comunicado sobre la conversación. Además, ha invitado al líder de la Casa Blanca a visitar la ciudad de Manchester.
Nuevo modelo político y económico
Ha prometido que este será un punto de inflexión, con los mayores cambios de los últimos 40 años, implementando un «nuevo modelo» político y económico. Ha criticado las políticas de los años 80 de los Gobiernos de Margaret Thatcher, a la que no ha mencionado expresamente, donde se adoptaron decisiones «equivocadas», como la centralización del poder político, la privatización de la economía y la desindustrialización de grandes partes del país, y de las que cree que el Reino Unido todavía no se ha recuperado.
Es por ello que quiere hacer que la política sea «más colaborativa» y que resuelva problemas, por lo que ha prometido que va llevar el poder «a todos los códigos postales del territorio«, además de construir «una nueva economía» bajo un mayor control público e impulsar un proceso de reindustrialización.
Burnham ha anticipado que en 2026 va a presentar «un plan de diez años» que establecerá el camino de futuro, pero antes su primera orden será poner fin al fenómeno de los sintecho. Entre otros puntos, ha señalado que quieren ayudar a los jóvenes a entrar en el mercado laboral cambiando el sistema educativo y dándoles más apoyo, además de construir más vivienda pública.
«Ayudaremos a la gente a vivir bien, construyendo un Estado más preventivo, invirtiendo en el éxito de las personas más que pagar por sus fracasos, y el trabajo comienza ahora», ha remarcado Burnham, que ha agregado que pondrá «el cuidado de las personas en el corazón» de todo lo que haga.
Burham se ha convertido en primer ministro tras asumir el encargo de Carlos III de formar Gobierno en una audiencia que ha durado 35 minutos. Según un comunicado del Palacio de Buckingham, el monarca le ha pedido «formar una nueva Administración», a lo que Burham «ha aceptado la oferta del rey y le ha besado las manos tras su nombramiento como primer ministro y primer Lord del Tesoro».
En la reunión ha estado también presente la nueva primera dama, Marie-France van Heel, esposa de Burnham.
Minutos antes, Starmer había presentado formalmente su renuncia a Carlos de Inglaterra después de pronunciar sus últimas palabras públicas ante la residencia oficial, donde ha deseado «éxito a Burnham»: «Tiene todo mi apoyo«, ha destacado.
Starmer se va «con una sonrisa»
En su alocución, Starmer ha reivindicado su legado y ha asegurado que «el trabajo está hecho».
«Nuestra economía es más fuerte, nuestros servicios públicos están mejor, con la mayor caída de las listas de espera en 17 años, niños son sacados de la pobreza a diario, la inmigración ha descendido significativamente, nuestra defensa y seguridad son mucho más fuertes y nuestra reputación internacional ha mejorado mucho», ha enumerado Starmer que ha cerrado su discurso señalando que se va «de buen grado» y «con una sonrisa«.
Starmer, de 63 años, dimitió el pasado 22 de junio tras meses de caída en los sondeos y la derrota del Partido Laborista en las elecciones locales y regionales de mayo, lo que motivó que perdiera la confianza de buena parte de sus propios diputados. Llegó al poder el 4 de julio de 2024, tras una contundente victoria en los comicios generales que puso fin a 14 años de gobiernos conservadores. En ese momento, prometió traer el cambio al Reino Unido, que, sin embargo, no llegó a los hogares británicos, muchos de los cuales lidian con las consecuencias de la inflación y una política de recortes que Starmer mantuvo.
Le sustituye en el cargo quien ha sido hasta hace poco alcalde de Manchester desde 2017 y está considerado como un político más a la izquierda. Fue confirmado el viernes pasado como líder del Partido Laborista. En el pasado, Burnham fue miembro del Parlamento entre 2001 y 2017 y formó parte del gobierno de Gordon Brown (2007-2010). Ya intentó liderar el partido en 2010 (perdió frente a Ed Miliband) y en 2015 (perdió frente a Jeremy Corbyn).
El principal desafío de Burnham: La economía
Llega al 10 de Downing Street con las promesas de devolver la esperanza a las comunidades trabajadoras que, según ha denunciado, llevan décadas abandonadas por el poder político, y de impulsar un proceso de descentralización. Su primera tarea será formar un nuevo Gobierno y su gran reto, relanzar la economía en un país donde la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé un crecimiento del 0,9% del PIB este año y del 1,1% en 2027. La inflación se mantiene elevada, en un 3% en mayo, según la oficina británica de estadísticas, por encima del objetivo del 2% marcado por el Banco de Inglaterra.
Burnham, de 56 años, es es el séptimo primer ministro en diez años en el país, que ha vivido años políticamente convulsos. Tiene la posibilidad de convocar elecciones generales como jefe del Gobierno, pero por el momento parece que esta es una opción que ha descartado. Como muy tarde, debería haber comicios generales en 2029.
En el Reino Unido, el primer ministro no es elegido directamente, como ocurre con los presidentes de Estados Unidos o de Francia, sino que es el líder del partido con más diputados en la Cámara de los Comunes (Cámara Baja). Esto significa que el primer ministro puede cambiar sin que haya elecciones.





