La FIFA desmintió categóricamente los reportes que aseguraban que su presidente, Gianni Infantino, intentó recurrir al gobierno del mandatario estadounidense Donald Trump para salvar su puesto. Esto ocurre tras desatarse una crisis interna por el fallido proyecto de vender el 20% de los derechos comerciales del Mundial. El organismo aclaró que el dirigente no ha sostenido llamadas recientes con la Casa Blanca ni con sus funcionarios.
La polémica estalló luego de que versiones de prensa señalaran que Infantino se sentía «aislado» ante las críticas y que buscó aliados políticos de alto nivel. Según esos reportes, el jefe de la FIFA intentó contactar telefónicamente a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, comunicación que fue desmentida por el gobierno estadounidense. El plan comercial cancelado, denominado FIFA Forward Enterprise, iba a estar respaldado por la firma Thrive Capital, fundada por Joshua Kushner, hermano del yerno de Donald Trump.
Tras la cancelación de la propuesta, el futuro de Infantino al frente de la federación para el periodo 2027-2031 se encuentra bajo un intenso escrutinio. Organismos de peso como la UEFA y las federaciones de Inglaterra y Alemania han manifestado una pérdida de confianza en su gestión. Asimismo, la UEFA ya notificó formalmente a la FIFA que evalúa emprender acciones legales por los perjuicios institucionales del proyecto.





