Von der Leyen advierte de que no se puede recortar más el presupuesto europeo: «Es una camisa de fuerza»

El Consejo Europeo que ha concluido este viernes en Bruselas ha estado marcado por la dura negociación en torno al Marco Financiero Plurianual (MFP) de la UE para 2028-2034, es decir, el presupuesto comunitario. El debate en este punto se ha dividido en dos grupos, el de los países frugales, compuesto por Alemania, Países Bajos y los nórdicos, partidarios de un ajuste, y el de los llamados Amigos de la Cohesión, entre ellos España e Italia, defensores de unas cuentas expansivas, capaces de abordar los retos de la Unión.

Tras dos días de reuniones, que no han terminado en acuerdo a pesar de que el tiempo apremia para intentar cerrar un pacto antes de final de año y antes del carrusel electoral al que se enfrenta el continente, con los comicios presidenciales de Francia marcados en rojo en el calendario, este tarde la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha tomado partido y lo ha hecho en favor del segundo grupo. No los ha mencionado, pero sus argumentos en defensa de tener unas cuentas «flexibles» implícitamente la han situado de ese lado.

Von der Leyen ha advertido, de hecho, que no se puede recortar más el presupuesto europeo, en referencia a una de las propuestas que ha planteado Irlanda, país que este semestre ostenta la presidencia rotatoria de la UE. El planteamiento inicial consistía en rebajar en un 8%, es decir, 141.000 millones, la oferta inicial de la CE, de 1,76 billones de euros. Pero en las discusiones, como ha revelado Von der Leyen en la rueda de prensa con la que ha concluido el Consejo Europeo, se ha llegado a plantear una reducción del 15%.

«Durante mi mandato me he encontrado con el covid, terremotos, sequías, inundaciones, incendios, crisis energéticas, la guerra en Ucrania. La lista es interminable y solo hemos podido actuar porque el presupuesto es flexible y se puede adaptar a las crisis. En cada una de las crisis, todo el mundo ha pedido la intervención de Europa y Europa ha intervenido y no ha sido suficiente», ha recordado Von der Leyen, que ha señalado que sin unas cuentas más generosas, la UE difícilmente podrá hacer frente a cualquier imprevisto.

Von der Leyen ha ido más allá y ha remarcado que con el actual planteamiento, el 99,5% del presupuesto comunitario está comprometido y «eso supone una camisa de fuerza para la CE». «La cuestión no es qué prioridades abandonar, sino cómo financiar esas prioridades. Tenemos que trabajar activamente en un nuevo paquete de recursos propios porque la ecuación presupuestaria solo funciona si contamos con recursos propios», ha zanjado.

Se refería Von der Leyen a la posibilidad de crear nuevos impuestos que permitan financiar el presupuesto comunitario sin sobrecargar a los países que más aportan, una de las cuestiones que se ha abordado estos días en Bruselas. Es el planteamiento que ha lanzado António Costa, el presidente del Consejo Europeo, que ha comparecido junto a Von der Leyen. «Tenemos que mantener las contribuciones nacionales a un nivel racional, pero también preservar nuestra ambición y prioridades acelerando el trabajo sobre nuevos recursos propios», ha señalado el portugués.

Una carrera marcada por las elecciones

El calendario apremia para llegar a un acuerdo antes de que finalice el año, como ha reconocido Costa, que tiene previsto convocar nuevas reuniones del Consejo de aquí hasta entrado diciembre para cerrar un acuerdo entre los 27 jefes de Gobierno de la UE que permita la aprobación de las cuentas. El presidente quiere que antes de que concluya 2026 haya un pacto. Así se evitarían unas negociaciones más complejas si finalmente los tiempos se dilatan y comienza a correr el calendario electoral que le espera al continente en 2027, con elecciones en Francia, Italia, Polonia y Finlandia, además del 29-N español.

Aunque en el turno de preguntas, Costa ha negado que su objetivo por cerrar el año con un pacto responda a la posibilidad de que el partido de Marine Le Pen gane en Francia y torpedee un posible acuerdo, lo cierto es que la líder de Reagrupamiento Nacional ya ha avanzado que, si consigue llegar a la presidencia, reducirá la contribución de su país. También que no descarta un duro enfrentamiento con Bruselas a cuenta del presupuesto de la UE.

A pesar de que no se ha podido llegar a un entendimiento, Costa ha puesto en valor la disposición de los 27 por negociar y desbloquear la situación. «Los debates nos han permitido avanzar. Las intervenciones de los presidentes han sido sustanciales y demuestran que los jefes de Estado y de Gobierno tienen un compromiso importante con las negociaciones», ha remarcado, además de elogiar el trabajo desarrollado por Irlanda para llegar a un punto común entre todas las partes.

Los desequilibrios comerciales con China

Otro de los asuntos que han abordado los jefes de Gobierno de los 27 han sido las relaciones comerciales con China. En este punto, según han explicado Costa y Von der Leyen, ha habido unanimidad. «Todos los líderes europeos coinciden en que China es un socio importante, pero queremos que sea equitativo, justo y que se beneficien las dos partes», ha señalado la presidenta de la CE, que ha recordado que el déficit comercial en favor del gigante asiático ascendió el año pasado a 1.000 millones de euros diarios, cifra que este 2026 se va a incrementar.

«Es un dato estructural insostenible y no podemos seguir por esa línea», ha advertido Von der Leyen, que ha prometido actuar bajo tres premisas: diálogo, defensa comercial y nuevos instrumentos para revertir el desequilibrio comercial. A este respecto, la presidenta de la CE ha anunciado que presentará una nueva herramienta, Diversificar la UE, el próximo mes de diciembre y, entre otras funciones, servirá para evitar situaciones de coerción. «Se acabará la dependencia de un único proveedor. Será una propuesta neutra con todos los Estados para reducir los riesgos empresariales que entraña depender de un único proveedor», ha añadido.

Además, ha puesto como ejemplo el acuerdo cerrado entre Francia y Alemania, dado a conocer este viernes para contener las importaciones de coches chinos y que pasa por flexibilizar el fin de los vehículos de combustión y garantizar que las ayudas públicas se destinan a unidades producidas en el continente. A raíz de la propuesta francoalemana, Von der Leyen ha prometido otra herramienta más para blindar los intereses comerciales e industriales de la Unión. «Yo lo aplaudo y sobre esta base vamos a elaborar un nuevo instrumento para llevar a cabo una acción decidida que limite el acceso al mercado interior cuando sea en interés de la UE de manera rápida e inmediata», ha explicado.

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