El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido su mensaje definitivo a los votantes coincidiendo con la apertura de las urnas en todo el país para las elecciones de medio mandato. Durante una entrevista telefónica matutina en la cadena Fox News, el mandatario aseguró que bajo su liderazgo el país está «de moda ahora» y es respetado internacionalmente, instando a la ciudadanía a acudir a votar para proteger la mayoría republicana.
«Tenemos que mantener a Estados Unidos grande», afirmó el mandatario, quien a pesar de los sondeos desfavorables se mostró optimista sobre el desempeño de su partido al asegurar que los resultados serán mejores de lo esperado.
Un cierre de campaña marcado por la advertencia y el plan de contingencia
La apelación final sigue a una intensa gira de mítines que concluyó la noche previa frente al Monumento a Lincoln en Washington. En su último discurso, el presidente calificó estas votaciones como las «más importantes de nuestra vida» y atacó con dureza a la oposición, tildando la lista de candidatos del Partido Demócrata como la más extrema de la historia del país.
Sin embargo, ante la posibilidad de sufrir derrotas legislativas —una tendencia habitual para el partido gobernante en las elecciones intermedias—, Trump adoptó un tono más sobrio horas antes de la votación. El mandatario reconoció que, de perder el control de las cámaras, asumirá el rol de «Señor Veto» para frenar las iniciativas de la oposición, confiando en que eventualmente ambas partes se verán obligadas a alcanzar acuerdos.
Lo que está en juego en los centros de votación
La jornada electoral, considerada el primer referendo nacional sobre la agenda de su segundo mandato, se desarrolla en medio de incidentes aislados por contingencias climáticas en estados como Florida y Utah, así como fallos técnicos en escáneres de votación en Nueva York. El descontento ciudadano por el coste de la vida, la política de aranceles comerciales y el impacto de las tensiones militares con Irán han marcado el clima político de los comicios.
De acuerdo con las proyecciones y encuestas previas, la oposición demócrata mantiene una ventaja competitiva en las estimaciones para recuperar el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, con márgenes favorables en estados clave como Míchigan, Texas, Kansas, Maine y Ohio. El Departamento de Justicia ha desplegado cerca de un millar de observadores federales en más de cien jurisdicciones para supervisar la legalidad y el correcto desarrollo de las votaciones.





