Miles de estudiantes de secundaria y universitarios tomaron las calles de Copenhague en una masiva jornada de protesta contra el plan del Gobierno danés de aplicar severos recortes a la ayuda económica estudiantil. La movilización, convocada por once asociaciones estudiantiles bajo el lema «¡Ya basta!», incluyó una huelga nacional que secundaron unos 40,000 alumnos en 57 centros educativos de todo el país.
Fondos educativos desviados a defensa
El detonante del descontento es el nuevo proyecto de presupuestos del Ejecutivo de centroizquierda, liderado por la socialdemócrata Mette Frederiksen. La reforma plantea reducir de forma drástica la cuantía de la Statens Uddannelsesstøtte (SU) —el sistema de subsidios mensuales al que tienen derecho todos los estudiantes mayores de 18 años— con el objetivo declarado de liberar fondos públicos y financiar el aumento del gasto en defensa.
En concreto, la medida prevé la eliminación total de la ayuda para aquellos alumnos que residan con sus padres si los ingresos conjuntos de los progenitores superan las 710,077 coronas danesas anuales (aproximadamente 95,000 euros). Asimismo, establece una reducción progresiva del subsidio para los hogares con rentas familiares que oscilen entre las 419,589 y las 710,077 coronas al año. Actualmente, la SU varía entre las 1,154 y las 7,426 coronas mensuales (entre 154 y 994 euros), en función de si el estudiante es dependiente o se ha emancipado.
Marcha multitudinaria hacia el Parlamento
La manifestación central comenzó al mediodía en la Plaza del Ayuntamiento de la capital y transcurrió de forma pacífica hacia la sede del Parlamento. De acuerdo con las estimaciones de los organizadores, entre 12,000 y 13,000 jóvenes participaron en la marcha de Copenhague bajo una estrecha vigilancia policial.
A lo largo del recorrido, los manifestantes corearon consignas como «Promesas incumplidas» o «Menos ayudas, menos formación», portando pancartas en las que se leía «Salvad la SU». Las agrupaciones estudiantiles denunciaron que los sucesivos recortes introducidos por diferentes administraciones en las últimas dos décadas merman la igualdad de oportunidades y precarizan el acceso a la educación superior en el modelo de bienestar nórdico.
El descontento juvenil se extiende por Europa
Esta jornada de protesta en Dinamarca coincide con una ola de movilizaciones estudiantiles registradas en otros países del entorno europeo, como Francia y Bélgica. En esas naciones, los jóvenes también se han movilizado en las últimas semanas para rechazar medidas de austeridad fiscal, recortes presupuestarios y aumentos en las tasas universitarias en el continente.





