Cinco embarcaciones iraníes han atravesado en las últimas horas el estrecho de Ormuz, según ha informado la televisión estatal iraní citando fuentes marítimas, después del acuerdo entre la República Islámica y Estados Unidos para poner fin a la guerra y de que Donald Trump ordenara levantar el bloqueo naval.
Los transportistas de Asia y Europa han advertido, no obstante, que el tráfico marítimo tardará semanas en restablecerse y han avisado de que volverán a navegar solo cuando se haya garantizado la seguridad del paso, que ha sido minado durante las semanas de conflicto.
Se espera que Washington y Teherán firmen este viernes un memorando de entendimiento para el fin de la guerra y la reapertura del estrecho, si bien el acuerdo deja pendientes todavía los asuntos relacionados con el programa nuclear iraní y las sanciones internacionales.
Unos 500 buques atrapados
La estatal iraní Press TV concreta que tres petroleros iraníes y dos buques de carga que transportaban bienes esenciales han atravesado «las aguas internacionales sin obstáculos», después de haber «permanecido varados durante meses debido a la campaña de bloqueo naval ilegal de Estados Unidos contra el transporte marítimo iraní».
El presidente de Estados Unidos aseguró este lunes que Ormuz estará «totalmente abierto» para el viernes y que ya lo estaba «parcialmente». «Se han encontrado unas cuantas minas (…) Los barcos comienzan a salir y el viernes estará totalmente abierto», declaró en Évian, Francia), por la cumbre del G7.
Alrededor de 500 buques, con 20.000 marineros, se encuentran atrapados en el estrecho, según cifra la Cámara Naviera Internacional, que reúne a armadores y operadores marítimos de todo el mundo. Su secretario general, Thomas A. Kazakos, pidió coordinación para que puedan salir de forma segura y rápida tras el acuerdo de paz, algo en lo que también ha insistido la Organización Marítima Internacional, que pertenece a Naciones Unidas. Ambas entidades han coincidido, en todo caso, en que la misión llevará tiempo.
El flujo de la zona no ha estado parado por completo este tiempo, aunque el volumen sea mínimo comparado con la normalidad antes del cierre. Según los últimos datos de Marine Traffic, entre el 10 y el 14 de junio, justo antes del acuerdo, se registraron 29 cruces de buques que transportaban crudo, productos refinados, gas, químicos, metanol y otras cargas. Todos, salvo seis, fueron de oeste a este, es decir, hacia el interior del Golfo Pérsico.
«La transparencia de las rutas también sigue siendo un problema clave, con 18 cruces, o alrededor del 62%, clasificados como Ruta Oscura o Desconocida. También se identificaron dos buques sancionados durante el período», informa Marine Traffic.
El precio del petróleo sigue bajando
Antes del conflicto, una quinta parte del consumo global de petróleo pasaba por Ormuz; su reapertura supondrá un alivio al shock que la Agencia Internacional de la Energía calificó como «la mayor interrupción del suministro» en la historia. El previsible aumento de la oferta desde los países del Golfo ha hecho caer el precio del crudo en los mercados de materias primas.
El barril de brent, de referencia en Europa, se sitúa este martes ya por debajo de los 82 dólares y el West Texas estadounidense, de los 80 dólares. Estos son niveles mínimos desde principios de marzo, en las jornadas inmediatamente posteriores al conflicto que empezó el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.





