Irán despide a Larijani con un funeral multitudinario mientras clama venganza contra Israel

El régimen de Irán se quedó el martes sin uno de sus principales cabecillas, Ali Larijani, en un simbólico golpe que derivó, de nuevo, en alegatos de venganza. Por lo pronto, las fuerzas iraníes han optado por reanudar los ataques sobre Israel y han dirigido parte de los proyectiles contra Tel Aviv, mientras en las calles de Teherán miles de personas han secundado los llamamientos de duelo para homenajear a quien estaba considerado la mano derecha del difunto líder supremo, Alí Jameneí.

La Guardia Revolucionaria, el poderoso cuerpo de seguridad del régimen, expresó el miércoles en una misma nota su pésame por la muerte del «mártir» Larijani y un mensaje en favor de la venganza. «Su sangre sirve como fuente de fortaleza y alerta nacional frente a la arrogancia global y el sionismo», proclamó, de nuevo con la vista puesta en Israel y en su principal aliado internacional, Estados Unidos.

Las alarmas han vuelto a sonar este miércoles en varias ciudades israelíes, entre ellas Tel Aviv y Jerusalén, y el principal servicio de ambulancias ha confirmado la muerte de dos personas en Ramat Gan, en el centro del país, a raíz del impacto de un proyectil en una zona civil. Con estas dos defunciones, son ya 14 las personas que han perdido la vida en Israel por los bombardeos iraníes desde el inicio de la espiral bélica.

El presidente, Isaac Herzog, se ha desplazado a la zona del impacto en Ramat Gan, desde donde ha lamentado la muerte de «personas inocentes» que habrían fallecido, según la versión israelí, víctimas de una proyectil con municiones de racimo. Las autoridades iraníes sí han asegurado que entre los misiles disparados en las últimas horas figuran proyectiles con varias ojivas, una de las armas más sofisticadas dentro del arsenal de Teherán.

Funeral de despedida por Larijani y Soleimani

El régimen, entretanto, ha organizado un funeral en memoria de Larijani y del comandante de la fuerza paramilitar Basij, Gholamreza Soleimani, cuya muerte también se había confirmado la víspera. Las imágenes difundidas por la televisión oficial muestran a miles de personas ondeando banderas y con imágenes de algunos de los líderes asesinados desde el inicio de la ofensiva de Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero.

Un camión con los restos mortales de Larijani y los 74 marinos que murieron en el ataque estadounidense contra la fragata iraní IRIS Dena, en el océano Índico, ha desfilado por la ciudad de Ahvaz con los habituales gritos de «muerte a Estados Unidos» y «muerte a Israel», informa la agencia EFE. Uno de los oradores ha reconocido que «la muerte de Larijani es la que más duele después de la del líder supremo» y, de hecho, su puesto queda ahora vacante a la espera de que puedan nombrar un sustituto.

Larijani encabezaba el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, lo que le había convertido en un aliado clave en la estructura de poder de Jameneí y en una especie de número dos. Tras la muerte del líder, se había consolidado como una de las principales voces del régimen y de las más beligerantes, por lo que su caída contribuye a sembrar dudas en un país que aún no ha visto ni ha oído a Mojtaba Jameneí, el nuevo máximo responsable.

El líder ha reaccionado a la muerte de Larijani reclamando que los «criminales» paguen por ella, aunque a través de un escueto mensaje recogido en medios oficiales.

«La presencia o ausencia de un individuo no afectará a la estructura», ha argumentado por su parte el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, en una entrevista con la cadena Al Jazeera con la que ha reivindicado la fortaleza del sistema, al margen de que «todos desempeñan su papel». «Lo importante es que el sistema político en Irán es muy robusto», ha enfatizado el jefe de la diplomacia.

Sin embargo, ni el Gobierno de Donald Trump ni el de Benjamin Netanyahu dan muestras de cesar en su ofensiva. El presidente estadounidense ha dado mensajes contradictorios al respecto y el martes volvió a plantear como horizonte de salida un «futuro cercano», mientras que Netanyahu ha insistido en sus amenazas al tiempo que presume de los éxitos militares y de las bajas causadas en la cúpula del régimen.

En vísperas del Nouruz, que los iraníes conmemoran el viernes, el primer ministro israelí ha lanzado un mensaje a los ciudadanos que suena a aviso. «Feliz Nouruz. Os observamos desde el cielo», advirtió.

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