Putin propone enviar a Gaza 1.000 millones de los activos rusos congelados

El presidente ruso, Vladímir Putin, propuso al líder palestino, Mahmud Abás, destinar 1.000 millones de dólares procedentes de activos rusos congelados en Estados Unidos a la reconstrucción de la Franja de Gaza a través de la futura Junta de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump. El anuncio se produjo durante una reunión en el Kremlin con miembros de su Consejo de Seguridad Nacional transmitida por la televisión rusa.

Putin afirmó que la iniciativa ya ha sido tratada con representantes de la Casa Blanca y que volverá a abordarla con los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner. El mandatario subrayó que Moscú ha enviado en los últimos años ayuda humanitaria al pueblo palestino y reiteró su apoyo a una solución política del conflicto en Oriente Medio basada en la creación de un Estado palestino.

Por su parte, Mahmud Abás agradeció la propuesta rusa y denunció la magnitud de la destrucción en Gaza, que calificó de “catastrófica”. Según el líder palestino, alrededor del 85 % de la infraestructura de la franja ha sido destruida desde el inicio de la campaña militar israelí, y estimó en 260.000 el número de muertos y heridos. Abás rechazó además cualquier intento de expulsar a los palestinos de su territorio.

La propuesta rusa se produce en un contexto en el que Occidente mantiene congelados cerca de 300.000 millones de dólares en activos rusos desde el inicio de la guerra en Ucrania, la mayoría en Europa y Estados Unidos. Expertos recuerdan que Moscú no tiene actualmente capacidad legal para disponer de esos fondos, que el G7 ha decidido retener hasta que Rusia indemnice los daños causados en Ucrania.

Aunque Trump aseguró en Davos que Putin ya había aceptado unirse a la Junta de la Paz, el Kremlin matizó que el líder ruso solo ha ordenado estudiar la invitación y consultar con socios estratégicos antes de tomar una decisión. No obstante, Putin elogió públicamente la iniciativa estadounidense y mostró interés en que cualquier nuevo mecanismo se base en las resoluciones de Naciones Unidas, pese a que algunos analistas consideran que el proyecto podría debilitar el papel de la ONU.

Analistas interpretan el ofrecimiento de los 1.000 millones de dólares como un gesto político dirigido a mejorar las relaciones con Trump y a generar tensiones entre Estados Unidos y sus socios del G7. En paralelo, Putin ha sugerido que otros activos congelados podrían emplearse en el futuro para la reconstrucción tras un eventual acuerdo de paz en Ucrania, una propuesta que muchos consideran insuficiente frente a las enormes necesidades de reconstrucción del país.

Compartir
Editor
Editor