El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha oficializado una nueva normativa que impone límites estrictos al tiempo de permanencia legal de los estudiantes y corresponsales de prensa internacionales. La medida busca frenar la figura de los conocidos como «estudiantes eternos» y responde a un endurecimiento general de las políticas de control migratorio de la Casa Blanca.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) detalló que las modificaciones reglamentarias entrarán en vigor a partir del próximo mes de septiembre. Hasta el momento, este tipo de visados gozaban de una extensión abierta que se vinculaba de forma automática a la duración real del programa de estudios o del contrato laboral con el medio de comunicación.
Topes máximos para los visados de estudios e información
La nueva directiva introduce plazos fijos improrrogables para el estatus de residencia de no inmigrante:
- Estudiantes y visitantes de intercambio: Las visas estudiantiles (categorías F o J) quedan restringidas a un plazo máximo de cuatro años. Aquellos que ya se encuentren cursando estudios en el país dispondrán de cuatro años a partir de la activación de la norma para tramitar una prórroga y abonar las tasas correspondientes.
- Periodistas internacionales: El periodo máximo de permanencia se reducirá a un límite fijo de 240 días (aproximadamente ocho meses). Aunque los corresponsales podrán solicitar extensiones sucesivas por periodos idénticos, se anula la flexibilidad histórica que permitía visados de hasta cinco años de duración.
- Excepción estricta para China: Los periodistas procedentes de la República Popular China afrontarán un marco todavía más restrictivo, el cual limita su permanencia en territorio estadounidense a un tope máximo de 90 días.
Justificación federal y rechazo de los sectores afectados
Desde el DHS se justificó este viraje regulatorio debido a un repunte notable en el volumen de visas registradas durante el año fiscal 2024, con más de 1,8 millones de matrículas de estudiantes extranjeros y más de 37.300 acreditaciones de prensa. Según la administración, este volumen superó las capacidades del Gobierno federal para monitorear y supervisar de forma rigurosa la estancia legal de los ciudadanos extranjeros.
Por el contrario, las asociaciones de educación superior en EE. UU. han denunciado la iniciativa como una barrera burocrática innecesaria que minará la captación de talento global. Los colectivos del sector recuerdan que, solo en el curso de 2023, la comunidad de estudiantes foráneos representó una inyección superior a los 50.000 millones de dólares para la economía norteamericana. Asimismo, más de un centenar de organizaciones periodísticas han advertido en una carta pública que esta resolución limitará gravemente la libertad de prensa y la cobertura de la actualidad estadounidense.





