Ucrania ha lanzado la segunda mayor ofensiva contra Rusia desde el inicio de la guerra en 2022, con más de 600 drones. Dos personas han muerto y otros seis civiles han resultado heridos por dos drones kamikaze en la región rusa de Bryansk, zona fronteriza con Ucrania, según ha confirmado su gobernador, Yegor Kovalchuk. El principal objetivo del ataque ha sido una refinería a unos 250 kilómetros de Moscú, en la región de Yaroslavl.
«Nuestra región es objeto de un ataque enemigo de drones ucranianos», ha asegurado el gobernador, Mijaíl Yevráev. Ha confirmado el derribo de 93 drones por parte de las defensas antiaéreas y de lucha radioelectrónica rusas, además de haber registrado cuatro heridos por la metralla de un dron. Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia ha reportado el derribo de 605 drones ucranianos en 18 regiones del país, la anexionada península de Crimea, el mar Negro y el mar Azov.
El pasado 26 de junio de este año, Ucrania atacó con 660 drones que fueron abatidos y anteriormente con 556 drones el 17 de mayo y 555 el 18 de junio.
Mijaíl Yevráev ha asegurado que no hubo fallecidos en el ataque, pero sí que resultaron heridas cuatro personas, tres de ellas —dos mujeres y un hombre— han tenido que ser hospitalizadas. Los drones también han causado daños materiales e incendios en tres casas y varios automóviles. Además, dos medios rusos —Astra y Exilenova— han publicado fotos en las que se aprecian columnas de humo, una de ellas podría venir de la refinería Slavneft-Yanos.
Es una empresa que procesa cerca de 15 millones de toneladas de crudo y es de las cinco mayores de Rusia. Desde el 28 de marzo de este año, las instalaciones han sido atacadas hasta en seis ocasiones.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, ha informado en su canal de Telegram que su ejército ha atacado dos refinerías. El segundo objetivo ha sido la planta de Bashneft-Novoil en la República de Bashkortostán. «Hoy, nuestras sanciones de largo alcance lograron, una vez más, limitar los ingresos petroleros de Rusia, que utiliza para financiar la guerra y el asesinato de ucranianos», ha escrito Zelenski.
Kiev ha intensificado sus ataques a refinerías rusas en una guerra de desgaste cuyo fin todavía se ve lejano. Su objetivo es provocar una escasez de crudo que afecte tanto a la sociedad civil como al ejército ruso. Las autoridades del país han logrado estabilizar los problemas de falta de petróleo en muchas zonas, aunque funcionarios del Gobierno han afirmado que persisten problemas en algunas zonas.
También hubo un intento de ataque a Wildberries, el ‘Amazon Ruso’, en la región de Tver, a menos de 200 kilómetros de Moscú. Sería el tercer ataque en dos días y el gobernador regional, Vitali Koroliov, ha subrayado que el centro logístico solo «sufrió daños no significativos, sin víctimas”.
Rusia también ha atacado este martes a Ucrania, con el objetivo puesto en la ciudad de Balaklia, en la región de Járkov, una ofensiva en la que han perdido la vida tres personas. Los drones han arremetido contra una zona residencial y han provocado tres incendios en dos viviendas y daños en una tercera.
La zona fue objetivo de ataques el día anterior y parte de la localidad se quedó sin electricidad. Otra ciudad ucraniana, Sumy, ha recibido el impacto de bombas guiadas y, aunque no se ha registrado ningún fallecimiento, hubo 13 personas heridas, según ha informado la Administración Militar local.
«Durante la noche, en un lapso de ocho minutos, el ejército del agresor lanzó ocho bombas aéreas guiadas sobre las zonas norte y central de Sumy. Una de las bombas fue interceptada por las defensas antiaéreas», han dicho en un comunicado.
Una guerra de desgaste y una tensión creciente
Estos ataques se producen en una tensa escalada del conflicto con ofensivas cada vez más habituales, que se centran tanto en núcleos urbanos como en instalaciones que sustentan a los países de petróleo, electricidad o cualquier otro recurso. Este miércoles, 17 personas han perdido la vida y otras 44 han resultado heridas en un ataque de Rusia a Kiev. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó que se emplearon 24 misiles balísticos, cuatro misiles Zircon/Oniks y otros 115 drones.
Su país apenas puede hacer frente en estos momentos a los ataques que recibe de su rival, y es que su capacidad defensiva antiaérea se ha visto mermada. Ante esta situación, insiste a sus socios europeos en que le proporcionen más misiles Patriot estadounidenses para proteger su espacio aéreo frente a futuros ataques.
«Los interceptores de misiles balísticos podrían haber salvado la vida de las personas que murieron hoy», comunicó Zelenski en su cuenta de X respecto al ataque del miércoles. «Es importante que nuestros socios entiendan que la demora en el envío de esos sistemas o la resistencia a ponerlos a disposición lleva directamente a estos casos horribles, con víctimas y destrucción».
En otros mensajes que ha publicado hoy, ha asegurado haber hablado con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, y Alexander Stubb, presidente de la República de Finlandia, sobre el suministro de estos interceptores a Ucrania y de su importancia para el conflicto.
Reino Unido endurece sus sanciones a Rusia
El primer ministro británico, Andy Burnham, electo el pasado mes de julio, ha endurecido las restricciones que el Reino Unido había impuesto a Rusia por el conflicto. El nuevo paquete de sanciones está dirigido a la maquinaria militar del Kremlin, a los ingresos petroleros y a la llamada flota fantasma —embarcaciones que aprovechan los vacíos legales para saltarse las sanciones—.
Han puesto en el punto de mira a seis bancos rusos que apuntalan la economía de la guerra, seis petroleros de la flota fantasma rusa y cuatro empresas que importan tantalio y niobio, metales raros empleados en la fabricación de equipamiento militar.
«Las nuevas sanciones demuestran el compromiso inquebrantable del Reino Unido de apoyar a Ucrania y de ejercer presión sobre quienes sustentan la agresión del Kremlin», ha dicho el nuevo ministro de Exteriores, Ed Miliband.
«La lucha de Ucrania es nuestra lucha. Quienes amenazan la libertad y la democracia de Ucrania suponen una amenaza para la seguridad interna del Reino Unido. Por ello, seguiremos intensificando la presión sobre Rusia hasta alcanzar una paz justa y duradera», ha añadido.





