Una inundación repentina en Nepal, que también ha afectado a China, ha dejado al menos 100 muertos y más de 500 desaparecidos, muchos de ellos extranjeros. La enorme riada ha arrastrado pueblos, mercados, carreteras y centrales hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa, fronterizo con la Región Autónoma del Tíbet (China), donde viven unas 50.000 personas. Las autoridades nepalíes informan de 95 muertos y 400 desaparecidos hasta el momento, mientras que China ha informado de tres muertos y más de 200 desaparecidos en el puerto tibetano de Gyirong, que conecta ambos países.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, ha afirmado que la riada ha sido causada por un terremoto que ha provocado una avalancha de hielo y rocas sobre el río Lhende Khola.
Casi 400 peregrinos están sin localizar tras las lluvias. Hasta ahora se han recuperado los cadáveres de casi un centenar de personas, según ha informado la Policía nepalí, aunque temen que el número de víctimas se eleve considerablemente.
El ministerio de Asuntos Exteriores ha podido confirmar a RTVE que por el momento no constan españoles afectados o ilocalizables. Sin embargo, afirman que «la Embajada de España en Nueva Delhi y el Consulado Honorario de España en Nepal están al corriente de la situación y haciendo seguimiento».
Cientos de peregrinos desaparecidos
El director general de la compañía Touch Kailash Travels, Bashu Kumar Adhikari, ha dicho que se ha perdido el contacto con 390 peregrinos que se encontraban en Nepal camino de cruzar hacia el Tíbet hacia el monte Kailash. «La mayoría son indios. Sus identidades aún no han sido verificadas», ha afirmado. Horas más tarde, el ministro de Turismo ha confirmado que el número de extranjeros desaparecidos ascendía a 341.
El portavoz del Ejército de Nepal, Rajaram Basnet, ha declarado a EFE que al menos 29 personas han sido rescatadas tras el desbordamiento del río Bhote Koshi. Basnet ha señalado que seis helicópteros del Ejército y otros ocho operados por empresas privadas han sido desplegados para las labores de búsqueda y rescate. «Es difícil evaluar los daños en este momento, pero es posible que tanto los daños como el número de víctimas sean considerables», ha afirmado.
Las policía y el ejército continúan elaborando las tareas de rescate, aunque los helicópteros de emergencia deben esperar para aterrizar hasta que el nivel del agua haya descendido. Las autoridades del estado indio de Bihar han evacuado a unas 5.000 personas de seis distritos y planean evacuar en total entre 10.000 y 12.000 personas.
El peligro no cesa
La riada ha golpeado a primera hora del miércoles el distrito de Rasuwa y ha interrumpido el tránsito por una de las principales rutas terrestres entre Nepal y el Tíbet. La masa de agua ha llegado hacia las 9:15 hora local (3:30 GMT) al río Bhote Koshi desde la zona tibetana y ha golpeado con especial fuerza Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales. El torrente de agua ha descendido desde una zona a 2.000 metros sobre el nivel del mar.
Cada año, miles de personas viajan al monte Kailash y al lago Mansarovar, en el Tíbet, durante una peregrinación considerada sagrada por hindúes, budistas y jainistas.
Las autoridades advierten que podría producirse una segunda inundación, ya que continúa existiendo un bloqueo de sedimento y escombros en las aguas del río.
Tres muertos en el puerto chino de Gyirong
Según medios estatales chinos, al menos 3 personas han muerto y 265 están desaparecidas en Gyirong, un paso fronterizo en el Tíbet que conecta China y Nepal, que ha sido afectado por el deslizamiento de tierra. Se han interrumpido las carreteras, las comunicaciones y el suministro eléctrico en la región de Shigatse.
El presidente Xi Jinping ha pedido que se realicen esfuerzos «a toda costa» para localizar a los desaparecidos, así como un refuerzo de los sistemas de vigilancia y alerta temprana para prevenir desastres secundarios.





